3/8/2026

¿Firma Electrónica Simple o Avanzada?: cuál necesita tu empresa en Chile

La digitalización de procesos es una realidad para empresas de todos los tamaños. Contratos, órdenes de compra, anexos laborales, mandatos y múltiples documentos pueden firmarse hoy de manera completamente digital, reduciendo tiempos, costos y desplazamientos.

Sin embargo, al momento de implementar este tipo de soluciones surge una duda muy común:

¿Conviene utilizar una Firma Electrónica Simple (FES) o una Firma Electrónica Avanzada (FEA)?

Aunque ambas cuentan con reconocimiento legal en Chile gracias a la Ley N.° 19.799 del año 2002 sobre Documentos Electrónicos, Firma Electrónica y Servicios de Certificación, no fueron creadas para los mismos escenarios. Elegir correctamente no solo mejora la eficiencia de los procesos, sino que también permite gestionar adecuadamente los riesgos legales de cada documento.

Firma Electrónica Simple: rapidez para procesos cotidianos

La Firma Electrónica Simple es una herramienta que permite manifestar la voluntad de una persona en un documento digital mediante distintos mecanismos de autenticación. Su principal ventaja es la facilidad de uso al no requerir certificados digitales personales y permitiendo firmar documentos de manera rápida desde cualquier lugar.

Es una excelente alternativa para organizaciones que buscan digitalizar procesos internos o acuerdos de bajo riesgo, donde la rapidez y la experiencia del usuario son prioritarias.

Habitualmente se utiliza para los siguientes trámites:

  • Solicitudes y aprobaciones internas
  • Recepción de documentos
  • Acuerdos de confidencialidad de bajo riesgo
  • Consentimientos simples
  • Anexos internos

En este tipo de documentos, la Firma Electrónica Simple entrega una solución eficiente y completamente válida para agilizar la operación diaria de una empresa u organización.

Firma Electrónica Avanzada: mayor respaldo jurídico

La Firma Electrónica Avanzada incorpora un nivel adicional de seguridad y certeza respecto de la identidad del firmante.

Para obtenerla, la identidad debe ser verificada por un Prestador de Servicios de Certificación acreditado, quien emite un certificado digital que vincula de manera fehaciente a la persona con su firma electrónica.

Este proceso permite entregar un respaldo jurídico superior, especialmente cuando el documento tiene un alto impacto económico, contractual o legal.

En términos prácticos, la gran diferencia es que la Firma Electrónica Avanzada ofrece una mayor fuerza probatoria frente a una eventual controversia, entregando mayor tranquilidad a las partes involucradas.

La diferencia no está en la tecnología, sino en el riesgo

Es común pensar que la elección entre FES y FEA depende únicamente del nivel de seguridad informática. En realidad, la decisión debe responder a una pregunta mucho más simple: ¿qué ocurriría si este documento fuera cuestionado o existiera un conflicto entre las partes?

Mientras menor sea el impacto del documento, una Firma Electrónica Simple suele ser suficiente. En cambio, cuando el documento representa obligaciones relevantes, compromisos financieros o podría ser utilizado como prueba en un procedimiento judicial, la Firma Electrónica Avanzada entrega un respaldo mucho más robusto.

Por eso, ambas herramientas no compiten entre sí. Se complementan y responden a necesidades distintas dentro de una organización.

¿Cuándo conviene utilizar una Firma Electrónica Avanzada?

La Firma Electrónica Avanzada resulta recomendable cuando el documento tiene consecuencias jurídicas relevantes o representa un compromiso importante para las partes.

Entre los casos más frecuentes se encuentran:

  • Contratos comerciales.
  • Contratos de arriendo.
  • Prestación de servicios.
  • Poderes y mandatos.
  • Promesas de compraventa.
  • Documentos exigidos por organismos públicos.
  • Trámites donde la normativa requiere expresamente una Firma Electrónica Avanzada.

En estos escenarios, contar con un mayor respaldo jurídico puede marcar una diferencia importante frente a eventuales conflictos futuros.

No todas las empresas necesitan elegir una sola opción

Uno de los errores más frecuentes es pensar que una empresa debe trabajar exclusivamente con Firma Electrónica Simple o únicamente con Firma Electrónica Avanzada. La clave está en el tipo de firma según la pertinencia del requerimieto.

Por ejemplo, pueden emplear Firma Electrónica Simple para aprobaciones internas o documentos administrativos, y reservar la Firma Electrónica Avanzada para contratos, poderes o documentos donde el nivel de riesgo es mayor.

Este enfoque permite optimizar recursos sin sacrificar seguridad cuando realmente importa.

¿Cómo saber cuál necesita tu empresa?

Antes de implementar una solución de firma electrónica, conviene analizar algunos aspectos:

  • El valor económico del documento.
  • El nivel de riesgo asociado.
  • La posibilidad de una futura controversia.
  • Los requisitos legales aplicables.
  • La naturaleza de la relación entre las partes.

Responder estas preguntas permitirá definir qué tipo de firma entrega el equilibrio adecuado entre eficiencia, seguridad y respaldo jurídico.

En Gofirmex te ayudamos a elegir la solución adecuada

Cada empresa enfrenta desafíos distintos y no todos los documentos requieren el mismo nivel de protección. Por eso, en Gofirmex ofrecemos soluciones de Firma Electrónica Simple, Firma Electrónica Avanzada y Autorización Notarial Digital, adaptadas a las necesidades de cada organización.

Nuestro objetivo es que las empresas puedan digitalizar sus procesos de manera segura, cumpliendo con la normativa chilena y utilizando el tipo de firma que mejor se ajuste a cada documento.

Implementar el tipo de firma electrónica de manera estratégica permite a las empresas avanzar en su transformación digital con procesos más ágiles, seguros y alineados con las necesidades reales de su negocio.