Suma a quienes deben dar el visto bueno antes de que el documento salga a firma. Mientras no aprueben, los enlaces no se generan y ningún firmante ve el contrato.
Durante años, aprobar un contrato significó mandarlo por correo y esperar. El documento va y vuelve entre partes, se cruzan versiones, alguien responde "ok" en un hilo que nadie vuelve a abrir y, al final, se manda a firmar confiando en que todos alcanzaron a revisar.
En operaciones simples el riesgo se asume. En operaciones con patrimonio comprometido, contrapartes o responsabilidad legal de por medio, no: ahí el visto bueno no puede depender de que alguien recuerde contestar un correo a tiempo.




Claridad y confianza en cada proceso
El proceso no avanza. Los enlaces de firma no se generan, los firmantes no reciben nada y el documento no sale de la plataforma.
No. El aprobador autoriza que el documento salga a firma y queda en copia del proceso, pero no es firmante. Si además debe firmar, hay que agregarlo explícitamente como tal.
Sí. Puedes agregar varios aprobadores y ordenarlos según la secuencia que exija tu proceso interno.
El aprobador condiciona el proceso: sin su aprobación no hay firma. El seguidor solo observa el avance y no interviene en el flujo.
Sí. Gofirmex permite autorizar notarialmente los documentos, lo que resulta especialmente útil en acuerdos que después deben presentarse ante organismos públicos.
Por confirmar con producto.