Agrega a jefaturas, finanzas, legal o a tu ejecutivo de cuenta como seguidores de un documento. Verán cómo avanza la firma en tiempo real, sin sumarse al flujo ni tocar el contrato.
En la mayoría de las organizaciones, saber en qué va un contrato implica escribirle a alguien. La jefatura pregunta por WhatsApp, finanzas pide una captura, el ejecutivo comercial reenvía el correo original "por si acaso". El proceso avanza, pero la información no: queda atrapada en la bandeja de quien cargó el documento.La salida fácil es sumar a todos como firmantes o como copia del correo. El costo es alto: más personas en un documento que no les corresponde firmar, más ruido y menos control sobre quién tiene acceso a qué.



Claridad y confianza en cada proceso
No. El rol de seguidor solo entrega visibilidad del proceso. Si esa persona además debe firmar, hay que agregarla explícitamente como firmante.
El aprobador tiene poder de decisión: mientras no apruebe, los enlaces de firma no se generan y nadie puede firmar. El seguidor no interviene en el flujo, solo lo observa.
Por confirmar con producto: definir si el seguidor recibe el documento final, solo las notificaciones de avance, o ambas.
Por confirmar con producto: definir si existe un límite por portafolio.